Cómo reciclar plástico

Dada la cantidad y la enorme variedad de plástico que existe hoy en día es importante conocer diversas formas de reciclar el plástico y la forma de separarlo del resto de residuos que generamos día a día.

Podéis ver toda la información sobre el plástico en este post

El reciclaje de plástico es complicado y muy caro, principalmente porque hay que separa e identificar los distintos tipos de plástico y tratarlos de manera individual. Si varios tipos están unidos, se tiende a separarse por capas, por lo que hay que desechar todo el plástico.

Por normas de seguridad alimentaria, hay ciertos tipos de plástico que no pueden reutilizarse para crear nuevos envases, en concreto los números 2, 3, 5 y 6. El número 1, que es el plástico que se utiliza comúnmente para botellas de agua y refrescos, también conocido como PET, sí puede ser reciclado mientras el envase cuente con un mínimo del 50% de plástico reciclado.

Pocos productos que podamos encontrar en el supermercado cuenta con un envase que sea 100% reciclado e incluso es extremadamente difícil encontrar uno del 50%, lo normal suele estar entre el 15%-25%.

¿Entonces qué ocurre una vez que tiramos el plástico en el contenedor amarillo?

Antes de su reciclaje, los plásticos se clasifican de acuerdo a su tipo de resina. El método que se utiliza actualmente son los infrarrojos. Después de separarlos se trituran y se eliminan las impurezas, como las etiquetas de papel. Luego se funde y se divide en esferas pequeñas que posteriormente se utilizan para la fabricación de otros productos.

Existen tres principales tipos de reciclaje:

  • Reciclaje mecánico: método que consiste en separar los plásticos por clase, lavarlos y triturarlos hasta convertirlos en pequeños trozos que se fundirán en moldes para producir nuevos productos.
  • Reciclaje químico: método que consiste en la degradación del plástico mediante calor para resultar nuevamente moléculas simples.
  • Recuperación energética: método que convierte el plástico en un combustible para la generación de energía.

En España el reciclaje mecánico es el más extendido seguido del químico. El vertedero sigue siendo el destino mayoritario para todo el plástico que se desecha en España, alcanzando el 65%.

Los productos reciclados se suelen convertir en productos que no van a poder reciclarse de nuevo como telas, lonas, cuerdas, hilos, contenedores, paneles, maderas plásticas, tuberías, vallas, contenedores, papeleras, cubos, bolsas, material de edificación, aislamiento térmico…

Se estima que un 70% de los plásticos usados en el mundo acaban en China (y eso sin contar otros países asiáticos, como India al que también llegan una gran cantidad de plásticos usados), en el que ni las condiciones de trabajo, ni el procesamiento de estos plásticos, ni el tratamiento de los residuos serán los mejores, pero supone una vía de escape para los países occidentales que no pueden gestionar la gran cantidad de residuos que generan. En la actualidad, muchos países, como China, están limitando la entrada de residuos por lo que los países que antes enviaban residuos están desarollando políticas para gestionar la crisis del plástico.

Y, ¿los plásticos que se quedan en los países emisores? Una gran parte se quema para producir energía, que se considera una actividad de reciclaje, lo que engorda las cifras de plástico reciclado.

Con todo esto, podemos ver que el proceso de reciclaje tiene mucho clarooscuros en los que los procesos aún no están pulidos y los métodos no están muy concienciados con el respeto medioambiental pero en el que poco a poco se ve una trayectoria hacia la buena dirección.

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